Familias en riesgo de exclusión, parados de larga duración y ahora inmigrantes son los beneficiarios
Ocho instituciones benéficas de carácter civil y religioso dan de comer a diario, y de forma gratuita, a unas 880 personas en las principales ciudades gallegas, según los datos de la Vicepresidencia y de los propios centros.
En una comunidad en la que 40.282 hogares viven por debajo del umbral de la pobreza -tal y como apunta el último informe del Instituto Galego de Estatística correspondiente a 2006- el servicio que dan estas instituciones privadas, que se sostienen gracias a la colaboración de particulares y de las parroquias religiosas, permite dar alimento a personas sin techo, a familias en situación de exclusión social y a jubilados cuya pensión no alcanza para llegar a final de mes.
Este es el caso de la Cocina Económica de A Coruña, que con sus casi 122 años de historia es el comedor más antiguo de Galicia. Según revela su administrador, Oscar Castro, esta instalación da de comer diariamente a unas 300 personas “de luns a domingo“, una actividad continuada que sólo se vio truncada durante la Guerra Civil.
La institución ha crecido de manera que la atención alimentaria comprende ahora el desayuno, el almuerzo para personas que viven en la calle y ancianos desamparados de la ciudad, al tiempo que se preparan platos para llevar a casa, una prestación muy solicitada.
En cuanto al perfil de las beneficiarios, Castro comenta que “está cambiando nestes últimos anos“, pues aparte de parados de larga duración y de individuos sin techo y con problemas de alcoholismo o drogadicción, “agora notamos que veñen máis foráneos procedentes do norte de Africa ou de Latinoamérica“. Pero no son los únicos. La migración de portugueses a Galicia en un intento frustrado por encontrar un empleo también ha propiciado que “un 10% do público“ al que atiende el centro coruñés sea luso. Además, la media de edad “baixou“, ya que antes “soían ser entre 40 e 50 años e agora son cada vez máis novos“.
El ranquin La cocina coruñesa es la entidad particular que más menús dispensa, unos 300 al día. Le siguen el refugio Padre Rubinos, que atiende a unas cien personas, al igual que los comedores de Ferrol y Santiago.
Fuente: El Correo Gallego (Lunes, 3-Marzo-2008) |